16 de agosto de 2012

CON SABOR A SÁBADO

 Quedamos a las 8,00 en La Constancia con el fin de terminar antes. Recogíamos al paso a las 8, 15 al equipo LoLo en la rotonda de La Pita (o sea, en la puerta de casa. Todo un privilegio. "Hoy el equipo LoLo ha coincidido con los compis de la constancia..." Ya, ya. Vaya guasa). Estos nos dicen que han quedado con otros compañeros en La Canaleja (rotonda 5). Como no llegan los llaman por teléfono y quedamos en Estella. Entre el puente de la autopista y la venta La Cueva Juanma va contando una anécdota sobre uno que mangó lomo 5J y en el juicio alegaba "hurto famélico", y justo cuando pronunciaba esas palabras mientras pasábamos junto a la vaquería comenzó a sonar una alarma. ¡Vaya sensibilidad! Ni sensores de movimiento, ni de puertas abiertas, ni cámaras, ni leches (por lo de las vacas): teledetección por microfonía de alta perceptibilidad con registro de palabras claves y con un radio de acción de hasta 150 m. La tecnología.
En fin, que en Estella nos reunimos un pelotón de nueve: dos Fernandos, dos Pacos, Diego, Juanma, Rafa L., Antonio y yo. Saliendo en dirección a Cuartillo dos de nosotros (no recuerdo bien quiénes) cruzan por la calle principal del pueblo, en lugar de hacerlo por el pinar de La Dehesa, de manera que ya no los vimos más hasta cerca de las Aguas, desde donde seguimos juntos hasta Guareña, Magallanes y Garrapilos.
Allí se despiden Juanma y Fernando R. porque quieren estar pronto de vuelta. Y los demás desayunamos en La Barca. Al bar de la Plaza Artesanía vamos a tener que ir aumentándole las "cucharillas" (indicación del nivel de calidad de aquellos bares que ofrecen servicio de desayuno a grupos de ciclistas, según una serie de requisitos tales como: rapidez en el servicio y/o tiempo de espera, capacidad para anotar o recordar la comanda, sin errores y sin tener que preguntar de nuevo, simpatía del personal, distintas opciones de pan, calidad y variedad de los productos, y por supuesto precios anticrisis). De modo que, mollete pequeño con lo que quieras (aceite, tomate, mantequilla, mermelada, sobrasada, patés y mantecas variados, etc. Menos jamón), más bebida (café, descafeinado, sólo largo, zumo de naranja natural, etc, etc), sólo 1,60 € (0,50 el mollete y 1,10 la bebida). Lo mismo pero con rebaná de telera "doble ancho" 20 céntimos más. Habrá que parar más por allí.
La idea era continuar hacia La Suara y, en función del grupo, estirar o recortar el recorrido. Pero, aunque Rafa tenía ganas de hacerlo, prefirió finalmente acompañar a su compadre, que tenía claro que volvía por Vicos. Los dos Pacos (el cuñado de Riki con su otro cuñado) también prefirieron a los LoLos. Así que de nueve quedamos tres, como una buena reducción de P.X. Atravesamos las Mesas del Corral y la trialerita que llega hasta el canal de La Suara. Continuamos por el carril del canal hasta la entrada a La Boyar y desde ahí, rodeando la Suara, hasta las casas de Ranchiles. Paramos junto a la laguna que hay por detrás de los ranchitos para ver unos galápagos que estaban soleándose en la orilla. Seguimos por Los Isletes hasta la carretera de Paterna frente al camino de Gigonza. Un kilómetro de carretera a la izquierda, para adentrarnos de nuevo hacia La Suara por las llanuras del rancho de los Pinos. Mucha arena pero transitable. Algún atasco pero poco más. Este recorrido circular entre La Barca y la carretera de Paterna ha sido el mejor tramo de la ruta de hoy: el frescor del agua (muy limpia) del canal, mucha vegetación, las cabecitas de los galápagos asomándose para ver cuándo nos íbamos, los carriles de arena, la ausencia de cuestas y el tiempo que hacía que no pasábamos por aquí, han hecho que disfrutáramos mucho de este trecho.
De vuelta por La Barca y con intención de no alargar más decidimos coger por carretera hasta Magallanes, y luego otra vez desde las Aguas hasta Jerez. Por carretera Diego y Fernando se relevaban en cabeza y no dejaban de dar pedales ni para abajo. Entre el plato y el airecito que soplaba de frente, cuando llegúe me dolía tó. Pero acordarme de los tomates reventones que llevaba un abuelete de Las Mesas del Corral me daba idea de cuál iba a ser mi aperitivo nada más llegar a casa.

2 comentarios:

  1. Como bien dices toda la zona de La Suara pallâ lo mejor, y es buena idea lo que planteaba Fernando de ir en coche hasta La Barca y comenzar alli diferentes rutas, buena opcion para los sabados durante todo el año.

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    1. Fernando Domínguez18 agosto, 2012

      Ha sido una ruta agradable por el itinerario y por tratarse de un día fresquito en medio de no sé ya cuántas olas de calor sahariano. Aparte por la compañía, claro.
      Me ha sorprendido lo ciclable que han dejado el senderito que parte frente a Las Mesas del Corral. Incluso se puede atravesar el riachuelo sin echar el pie al suelo. Además, destacar el buen hacer, y desinteresado, de un lugareño que nos advirtió de unos palitroques con los que señalizó un par de desprendimientos en el camino del canal.
      Pero lo más anecdótico, efectivamente, fueron los tomates de exposición que llevaba el abuelete en un cerón acoplado a su bici y el aparente poco esfuerzo con el que éste pedaleaba a pesar de tan generosa (y sabrosa) carga. Y estaremos nosotros mirando más por los gramos de los componentes de las bicis que por la misma Prima de Riesgo... No tenemos remedio.

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